La Familia Frente a la Ley y la Vida - Carlos Fradique-Méndez
TRABAJO DE POSESIÓN COMO MIEMBRO DE NÚMERO DEL DR. CARLOS FRADIQUE-MÉNDEZ
BOGOTÁ, 6 DE ABRIL DE 2006

En sesión solemne cumplida el pasado 6 de abril, el jurista Carlos Fradique-Méndez se posesionó como Miembro de Número de la Academia Colombiana de Jurisprudencia.

A continuación el texto completo del trabajo presentado por el recipiendario:

La Familia Frente a la Ley y la Vida

Extracto del trabajo de posesión como Miembro de Número.

RESUMEN

La familia es la célula fundamental de la sociedad y la primera escuela y universidad del ser humano. La ley y la sociedad deben ampararla, no solo en teoría, sino en la práctica. La ley colombiana, en teoría sobreprotege la familia, pero en la práctica la misma ley, la sociedad y los funcionarios patrocinan su desintegración y la violación de sus derechos. Para restaurar la familia es necesario una revolución cultural, bajo el entendido de que la ley, más que en el texto frío de los códigos debe estar en la mente y el corazón de los ciudadanos; la preparación de los habitantes del país para el correcto cumplimiento de sus deberes familiares y la vigilancia permanente del Estado para garantizar los derechos de los integrantes de la familia. Para lograr esos fines se requiere un verdadero código de familia, la creación de la clase de educación familiar y del Ministerio de familia.

Frases clave: Célula fundamental, protección legal, desprotección legal, bigamia, fraude con la ley, matrimonio solemne, matrimonio consensual, responsabilidad, código de familia, proceso único.

Creo que mi trajinar por el bien jurídico de la familia se debe a que en mis primeros años de vida sentí cerca la injusticia en mi entorno y al compás de la proclama que invitaba a la RESTAURACIÓN DE LA PATRIA, pensé que podía ser soporte de quienes, desvalidos por las condiciones sociales, merecían un mejor destino. Siento que en buena parte he logrado esos propósitos.

La razón de ser de este trabajo

Confieso que no he sido pacífico con el establecimiento y que gracias al haberme encontrado con el Derecho Romano, fuente de gran sabiduría y cultura humanística, he sido, a veces anónimo proyector de ajustes jurídicos por el bien de la permanencia de la familia.

La familia, es alfa y omega de las comunidades y los pueblos. La familia no es solamente un tema jurídico, es la vida en sus más altas manifestaciones de los pueblos y por esta razón es necesario estudiarla desde todos los saberes de la ciencia. En este trabajo me ocuparé de darle una rápida mirada desde el punto de vista jurídico y social.

Agenda a desarrollar

Comenzaré haciendo una aproximación al concepto de familia para continuar con el ideal de familia en el marco constitucional, la familia que la constitución quiere para Colombia, luego haré un miramiento somero sobre la realidad de la familia frente al diario vivir y por último esbozaré algunas propuestas que considero fundamentales y alrededor de las cuales se puede edificar una verdadera ley de familia para Colombia, que sirva de guía para otros países que tengan culturas semejantes a la nuestra.

CAPITULO PRIMERO

Qué es la familia

Para este trabajo es necesario precisar qué es familia desde el punto de vista legal y sociológico.

Según la Constitución Nacional la familia es la institución básica y núcleo fundamental de la sociedad(1).

El término familia es equívoco(2), pero es necesario determinar un marco legal que permita establecer los límites de su protección jurídica; por ésta razón conviene entender por familia, en un sentido más o menos amplio, el grupo social de padres e hijos que integran la comunidad doméstica, la cual está conformada por los padres, los ascendientes, descendientes y colaterales de un linaje(3).

En términos más restringidos debe entenderse jurídicamente por familia el grupo de personas formado por el padre y/o la madre y los hijos que viven en comunidad doméstica, tal como lo señala la doctrina.

Desde el punto de vista sociológico en la época actual la presencia de la familia en la sociedad ha tenido un desenvolvimiento que algunos consideran como de avanzada por el reconocimiento de los derechos individuales y otros lo entienden como una quiebra de los valores fundamentales de la sociedad reflejados en la desintegración de su núcleo fundamental(4).

Durante siglos, miles de años, en los que el hombre fue nómada y sin poder económico, la cabeza de la familia fue la mujer.(5) Hoy parece renacer una forma peculiar de matriarcado en la familia cuya cabeza es una mujer, que goza de especial protección por parte del Estado.

El profesor José D’Aguanno, en su libro Génesis y Evolución del Derecho, dice: “Y cuanto más nos alejamos de los países civilizados más hondas y más claras se nos presentan esas diferencias… Allí se desconoce completamente la unión de un hombre y de una mujer, para toda la vida y para todos los fines de la existencia, establecida sobre una base de igualdad. No desconociéndose la dignidad del matrimonio tal y como nosotros la entendemos, la mujer es considerada como la esclava del hombre(6) y como un objeto de su propiedad; los hijos pertenecen también al patrimonio doméstico”(7).

“La familia no es una isla o un simple conjunto de individuos en el vacío. Es una realidad humana compleja, con unos condicionamientos biológicos ciertos, pero regulados culturalmente y por tanto, una realidad formal muy variada, en relación con su inserción en la sociedad total y en su estructura de clases”(8).

Son frecuentes las publicaciones en las que se alerta sobre la crisis o muerte de la familia, debido al incremento cuantitativo de uniones efímeras y de divorcios o separaciones que se dan sin que los separados se allanen a cumplir con sus obligaciones entre sí o frente a sus hijos y esta es la razón por la cual vivimos en una sociedad desestabilizada.

Constitución de la familia

La familia se puede constituir sin ceremonia o con ceremonia. La primera forma tuvo vigencia durante muchos años y siglos de los cuales la historia no tiene memoria.

Con el advenimiento de las primeras civilizaciones(9) y el ejercicio del poder laico mezclado con profundos sentimientos religiosos y la necesidad de garantizar la sucesión del poder por hijos que llevaran, sin duda de ninguna clase, la sangre del Gobernante a quien debían suceder se dio fuerza al matrimonio ceremonia y la exigencia de fidelidad plena por parte de la mujer(10).

Dando pasos gigantes en la historia tenemos la obligación de imaginar un modelo de familia que permita al ser humano de la época actual una vida con dignidad, prosperidad y convivencia pacífica.

Según nuestro Código Civil, y los códigos religiosos el matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente(11).

Entonces, en este trabajo, el matrimonio será considerado contrato así sea solemne o consensual, o lo que es lo mismo, con ceremonia o sin ceremonia.

La familia colombiana según los diferentes textos legales

El siguiente texto integrado es una síntesis del tomado literalmente de la Declaración de los Derechos del Niño de 1959, de la Declaración de los Derechos del Niño de 1989, la Constitución Nacional de Colombia de 1991 y el Código del Menor de Colombia de 1987.

La Familia en general

La familia se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla.

Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes de la pareja y en el respeto recíproco entre todos sus integrantes.

Cualquier forma de violencia en la familia se considera destructiva de su armonía y unidad, y será sancionada conforme a la ley.

Como la paz perfecta y perpetua no existe y el conflicto es parte del diario vivir del ser humano, es necesario procurar por todos los medios minimizar la violencia intrafamiliar. El principal antídoto es la cultura, puesto que bien se sabe que la ley, más que en el texto frío de los códigos y las leyes, debe estar en la mente y el corazón de los ciudadanos.

Por supuesto que tampoco existe la familia perfecta.

La mujer como integrante de la familia

La mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. La mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación. Durante el embarazo y después del parto la mujer gozará de especial asistencia y protección del Estado y también debe protegerse el feto.

Los hijos como integrantes de la familia

La pareja tiene derecho a decidir responsable y libremente el número de sus hijos, y deberá sostenerlos y educarlos mientras sean menores o impedidos.

La humanidad entera debe al niño lo mejor que puede darle y los padres, hombres y mujeres individualmente y las organizaciones particulares, autoridades locales y gobiernos nacionales deben reconocer sus derechos y luchar por su observancia.

Son derechos fundamentales de los niños: la vida, la integridad física, tener una familia y no ser separados de ella, el cuidado y amor, la educación y la cultura, la recreación y la libre expresión de su opinión.

El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita amor y comprensión y debe crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad.

Los adolescentes como integrantes de la familia

El adolescente tiene derecho a la protección y a la formación integral.

La tercera edad como integrante de la familia

El Estado, la sociedad y la familia concurrirán para la protección y la asistencia de las personas de la tercera edad y promoverán su integración a la vida activa y comunitaria.

Conclusión:

Como fácilmente se observa hay abundante legislación que protege la familia en su integridad. Si esa protección no se refleja en el diario vivir es por falta de voluntad política de los gobiernos para hacer realidad esa lista casi interminable de derechos y la escasa referencia a los deberes de los integrantes de la familia.

CAPITULO SEGUNDO

La familia que la constitución quiere

La Constitución de 1991 dispone que "la familia es la institución o el núcleo fundamental de la sociedad" y este mandato no es ajeno a los fines del Estado, especialmente el relacionado con el aseguramiento de la convivencia pacífica entre los ciudadanos.

La Constitución quiere una familia que viva en permanente búsqueda de la PAZ, porque sabe que "si no hay paz en las familias, no hay paz en la naciones y sin paz no es posible rehacer el mundo. Por esta razón se sanciona toda forma de violencia desde y hacia la familia.

La Constitución quiere una familia integrada por mamá, papá e hijos, pero éstos sólo en el número que aquellos pueden formarlos, criarlos y hacerlos excelentes ciudadanos.

La Constitución quiere una familia en la que la opción del rompimiento, sea el último recurso a que deba recurrir la pareja.

La Constitución quiere una familia fuerte, sólida, amorosa, que sea capaz de concurrir con El Estado y la sociedad a la protección integral de la vida y al respeto a la dignidad humana.

Evolución del derecho de familia

En Colombia, las primeras constituciones del siglo XIX, consagraron principios del derecho francés con los cuales se pretendió enseñar que el buen ciudadano solamente se logra si en su infancia es buen hijo, en su adolescencia buen hermano y en su madurez buen esposo y padre(12). Este es un aspecto cultural de capital importancia para crear conciencia de civilidad.

Desde esa época hasta hoy, las leyes de familia han cambiado en su texto literal y en la jurisprudencia, de tal manera que han ido a los extremos que antes castigaban o desprotegían. Como ejemplo cito solamente algunos casos:

  • De la penalización del concubinato, al reconocimiento del mismo como paradigma de fuente de familia.

  • De la monogamia a la bigamia protegida.

  • De la infancia con derechos y deberes a la infancia con derechos y sin deberes.

  • De la dictadura del marido en la familia a la anarquía en el gobierno de la empresa familiar.

  • De la disciplina que forma y construye al ser humano, a la plena y hasta ilimitada libertad en el desarrollo de la personalidad.

  • De la penalización del fraude a la ley, a la protección del fraude con la ley.

No quiero decir que la ley no haya dado un avance progresista en pro de la defensa del núcleo familiar. Lo que veo es una gran distancia entre el querer de la ley y la realidad social de la familia y que en muchos casos, se ha realizado el adagio popular que reza: Es peor el remedio que la enfermedad(13).

La familia es la primera escuela y el primer estado

Honorato Mirabeau(14) afirma que “Los sentimientos y costumbres que son base de la felicidad pública, se forman en el hogar doméstico.”

Cuando releo los artículos 5 y 42 de la Constitución y los integro para entender que LA FAMILIA ES EL NÚCLEO O CÉLULA FUNDAMENTAL DE LA SOCIEDAD pienso en que un pueblo, nación o sociedad se pueden comparar con un edificio. Si las bases, los ladrillos o bloques, la mezcla de cemento y las columnas del edificio se han construido con excelentes materiales y según las especificaciones técnicas necesarias, muy seguramente la edificación resistirá ventarrones, terremotos y el paso inexorable del tiempo y permanecerá erguida como los robles en el bosque.(15) Si no se han tenido en cuenta los anteriores parámetros, el edificio puede sucumbir con el peso de quienes lo visitan el mismo día de la inauguración.

La familia, en estricto sentido, es para el niño y el joven, la primera escuela, la primera universidad, el primer estado, la primera empresa.

En su seno aprenden a ser demócratas, tiranos, anarquistas, rebeldes o trasgresores de la ley. En su seno aprenden el valor del dinero y el amor al trabajo y con sus primeros recursos se inician en lo que en el futuro pueden llegar a ser grandes empresas que sirvan a la comunidad de su país y de otros países.

No hay conductas más sólidas, para el bien o para el mal, que las aprendidas en el seno de la familia.

CAPITULO TERCERO

Desprotección legal de la familia

Todas las normas y conceptos doctrinarios citados, en abstracto son protectores, y si se quiere sobre protectores de la familia.

Citados fuera de la realidad colombiana, el lector no tendría sino palabras de elogio para los legisladores y gobernantes. Pero confrontadas con la Colombia viva, se llega a la conclusión de que la familia, -¡Qué absurda contradicción!- está desprotegida a instancias de la ley misma y del reconocimiento de múltiples derechos individuales que menoscaban la permanencia de la familia. La familia no es un individuo, es un núcleo social que impone limitaciones a varios derechos individuales.

Desde el nacimiento hasta la disolución de la familia intentaré demostrar esta afirmación.

  1. Estimular la formación irresponsable de una pareja, es una forma de no protegerla. Facilitar la procreación en padres que no pueden garantizar la satisfacción mínima de los derechos del recién nacido, es poner a un ser indefenso en un medio hostil y violento(16).

  1. No tener una política clara sobre el cómo elegir de manera responsable y libre el número de hijos, es facilitar la procreación de personas que posiblemente no facilitarán la convivencia pacífica entre los ciudadanos.

  1. Llamar “unión libre” a la formada por quienes se casan sin previa ceremonia ante funcionario que represente al Estado y la sociedad, es crear una cultura de irresponsabilidad frente al Estado.

  1. La opción que tiene uno de los miembros de la pareja de retirarse de su hogar sin que este hecho genere responsabilidad, estimula el rompimiento familiar y el abandono de sus integrantes.

  1. No educar cultural e intelectualmente a los ciudadanos para que conozcan a plenitud sus derechos y obligaciones en la familia, es tanto como si se permitiera que una persona se lanzara de un avión sin saber como se acciona el paracaídas(17).

  1. Si una persona se queja porque es agredida por su pareja y el consejo del funcionario oficial es “no se deje”, “defiéndase como pueda” o “de gracias a Dios porque hay otros casos más graves”, lo que se logra es sembrar semillas de agresión y violencia.

Si el cuerpo del País está formado por la suma de sus células es fácil entender por qué en Colombia no hay suficiente afecto, compromiso social, progenitura responsable y convivencia pacífica entre los ciudadanos.

Fraude con la ley

Consecuente con la desprotección a que me he referido en capítulo anterior, me encuentro con una situación que me permito llamar FRAUDE CON LA LEY, como lo voy a explicar de manera sencilla y precisa.

La Honorable Corte Suprema de Justicia ha dado cabida a la teoría del fraude a la ley, primeramente expresada por Paulo, Juliano y Papiniano, citados en Digesto 1,3,29, en los siguientes términos:

“Obra contra la ley el que hace lo que la ley prohíbe: en fraude de ella el que, respetando la palabras de la ley, elude su sentido”(18).

Está decantado por la jurisprudencia que los actos con los cuales se pretende hacer fraude a la ley pueden ser objeto de juicio de ilegalidad y, probado el fraude, declarados sin valor ni efecto.

Lo que llama mi atención con las nuevas leyes de familia es que ahora se pueden realizar actos fraudulentos con el amparo de la ley, sin que la ley o los jueces puedan declarar su invalidez o impedir sus efectos.

De mi trajín profesional como litigante tomo un caso que puede ilustrar con mayor claridad mi propuesta sobre el fraude con la ley:

Un padre separado y quien tenía una muy buena relación con los hijos de su matrimonio y a quienes daba una cuota de alimentos apenas suficiente para atender a sus necesidades básicas, fue conquistado por una señora que al parecer tenía la última oportunidad para ser madre y lo logró. Este hecho en si no tiene mayor relevancia.

Nacido el primer hijo habido en la segunda unión y siendo la nueva madre económicamente autosuficiente para atender a su bebe, aun sin el aporte del padre, éste decidió iniciar un proceso de reducción de cuota de alimentos frente a sus hijos de la primera unión, quienes estaban en la Universidad y requerían de la ayuda del padre por solo tres años más.

Por fortuna en el proceso se logró demostrar la capacidad económica de la segunda esposa y el juez negó las pretensiones.

Tener un nuevo hijo, con el fin deliberado de disminuir la cuota de alimentos de hijos habidos en anteriores uniones es un acto doloso y fraudulento.

Otros casos de fraude con la ley se presentan en el llamado “robo de cónyuges” para beneficiarse de una aparente unión marital de hecho y al final lograr el beneficio de la sustitución de la pensión, con desmedro del derecho de una mujer abandona, verdadera coequipera en el logro del reconocimiento de la jubilación.

Ética y familia

En el lenguaje corriente y académico, moral es sinónimo de ética y no lejos de estos dos conceptos están justicia y equidad, entendidos en sentido lato o amplio.

En el Derecho Romano hay dos conceptos de lo que es derecho que tienen íntima relación con la bondad y la justicia. Domicio Ulpiano, citado en el Digesto 1, 1, 10, 1 enseña que “Iuris preacepta sunt haec: honeste vivire, alterum non laedere, suum cuique tribuere” y Celso, hijo, también citado en el Digesto 1. 1. 1 enseña que “Ius est ars boni et aequi”.

Estas dos nociones, en la práctica del derecho de familia no merecen mayor reparo porque la formación de la pareja, la pervivencia de la especie humana tienen en buena parte como ingredientes el afecto, el amor, la atracción en todas sus formas, la química personal, las costumbres aceptadas en el interior de la familia entendida en su concepto más amplio.

En el derecho colombiano de hace menos de un siglo conforme a la moral se prohibió el divorcio, se castigó el homosexualismo y el adulterio, se negaron los derechos a los hijos nacidos fuera del matrimonio y hasta se discriminó a estos hijos en el ingreso a los establecimientos de educación.

Si bien esas sanciones y discriminaciones fueron odiosas y manifiestamente injustas, hoy tenemos un panorama jurídico en el que parece no tenerse en cuenta ningún parámetro de moral social o general, entendida como valor, tolerancia o buen comportamiento democrático.

Hoy se venera el individualismo, se terminó la solidaridad entre los miembros de la familia y, al facilitar y hasta estimular su desintegración, genera la pérdida de las tradiciones y costumbres que en gran parte son fuente de la grandeza e identidad de las naciones.

Un pueblo sin familias será un pueblo sin tradición, sin cultura y sin pasado que valga la pena recordar.

CAPITULO CUARTO

Reformas fundamentales en la ley de familia

Las reformas que propongo son las mínimas fundamentales para pensar en un código de familia. Como consecuencia de ellas habrá otras reformas cuyo estudio debe darse sobre la marcha para que la nueva ley sea armónica, coherente y benéfica para el país.

Las leyes deben ser útiles

En el derecho romano se otorgaron las acciones útiles y EL PRETOR, si bien no era en estricto sentido un jurista, si tenía un claro sentido de la justicia y podía interpretar la “conciencia jurídica del pueblo”, por lo que fue un verdadero vivificador del derecho y hacedor del camino de la buena y justa solución de los casos en derecho y en equidad.

Siguiendo las anteriores reflexiones, las propuestas de reforma a la ley de familia, deben ser ÚTILES, EFICACES y servir para realizar el ideal de familia que contempla la Constitución de Colombia. En el mismo sentido debe concebirse la jurisprudencia y crearse una conciencia social.

No quiero hacer eco de la odiosa manía de creer que en Colombia todos los problemas se solucionan con la expedición de una ley o de una norma.

Necesidad de un verdadero código de familia

En la segunda edición de mi libro CODIFICACIÓN DE LA LEGISLACIÓN DE FAMILIA anoto que “Ojalá se pueda lograr nuestro noble propósito de formar conciencia en todos nuestros lectores sobre la necesidad de dictar un verdadero CÓDIGO DE FAMILIA, en el que se garantice la igualdad y protección que merecemos todos los miembros de la gran familia colombiana.”

En Colombia, indudablemente hay derecho de familia integrado por toda la filosofía que sobre familia trae la Constitución y las normas que forman el marco constitucional, capítulos enteros del Código civil, leyes que lo complementan y el código del menor. El ideal es que todas esas normas se sistematicen, se armonicen y formen un solo cuerpo: EL CÓDIGO DE FAMILIA.

El contrato prenupcial o capitulación matrimonial

En Colombia está reglamentado el contrato de capitulaciones matrimoniales como el convenio que celebran las personas que van a celebrar matrimonio para regular lo relativo a los bienes que aportan a él, y a las donaciones y concesiones que se quieran hacer el uno al otro, de presente y de futuro.

En Estados Unidos, se regula de manera exitosa la capitulación matrimonial como contrato prenupcial(19).

Un nuevo régimen capitular debe contemplar la opción de que los esposos puedan pactar la existencia de la sociedad conyugal restringida, es decir, aquella en la que solo formen parte del haber social, determinados bienes o ganancias. Así mismo debe poderse pactar el acuerdo sobre la manera como se deben cumplir las obligaciones básicas de la vida en pareja, la compra de bienes con destino al servicio de la familia y las indemnizaciones a que haya lugar en el evento de que la vida en pareja se termine.

Sociedad conyugal y pacto de separación de bienes

Está aceptado que el régimen de sociedad conyugal no es de la esencia del matrimonio y en la práctica son muchas las parejas que viven separadas de bienes. Además, el régimen legal de sociedad conyugal es subsidiario al régimen convencional.

Por esta razón es aconsejable que las partes al momento de celebrar el matrimonio o de inscribir la UMH, puedan elegir si optan por separación de bienes o sociedad conyugal(20).

Esta opción en nada contradice el régimen de capitulaciones del cual ya presenté las ideas fundamentales.

Solo el matrimonio civil debe tener efectos civiles

Superadas ya las discusiones internas frente al imperio oficial de una u otra religión y siendo como es Colombia un Estado laico, por lo menos en teoría, es necesario que las formas de matrimonio, tanto ceremonia como no ceremonia, se haga conforme a los cánones de la ley de familia y que luego de esta declaración, las personas puedan celebrar el matrimonio religioso que esté de acuerdo con sus creencias, pero sin que este rito tenga efectos jurídicos.

Matrimonio ceremonia y no ceremonia

El Art. 5 de la Constitución enseña que el Estado ampara a la familia como institución básica de la sociedad.

Por su parte el Art. 42 idem, enseña que la familia se puede constituir por matrimonio y por la voluntad responsable de conformarla.

Esta concepción política de cómo se constituye la familia, se puede traducir en términos reales de la siguiente manera: la familia se constituye por matrimonio ceremonia y matrimonio sin ceremonia, o por mejor decir, matrimonio solemne y matrimonio consensual.

Será solemne si se inicia previa ceremonia ante el funcionario que el Estado autorice para presenciarlo y será consensual si no es necesaria la ceremonia, pero sí la prueba de declaración de voluntad de quienes de manera responsable forman la familia.

Para efectos de amparar la familia es necesario que se establezca una forma fácil de probar su existencia, que no será otra que el registro civil, con el cual se cumple el requisito de la publicidad.

Respecto del matrimonio ceremonia todo está previsto. Respecto del matrimonio sin ceremonia no hay procedimiento expedito. Entonces es menester que se establezca que hombre y mujer que decidan vivir juntos sin ceremonia, pero de manera responsable y libre, para lograr el amparo legal formalicen su contrato, mediante la inscripción en el registro civil, para que solo a partir de esta legalización surta efectos personales y patrimoniales. Es lo mínimo que debe pedirse a una pareja que decida de manera responsable formar una familia(21).

Ya no se presentarán esas diferencias incongruentes y perjudiciales para la sociedad como por ejemplo que una persona tenga simultáneamente amparadas por la ley un cónyuge de matrimonio ceremonia y otro de matrimonio sin ceremonia, lo que da la impresión de que en Colombia se protege la bigamia.

De esta manera, tanto para el matrimonio solemne como consensual, habrá opción de pedir la nulidad, la separación de cuerpos y bienes, el divorcio, la prestación de alimentos, la presunción de paternidad, etc. y se recobrará la monogamia y el sentido de solidaridad en la familia.

Responsabilidad por el rompimiento de la vida en pareja

El hombre y la mujer que han decidido vivir juntos, celebran un contrato de matrimonio, solemne si es previa ceremonia, consensual si no hay ceremonia.

En todos los contratos, el incumplimiento sin justa causa, genera obligación de indemnizar, tal como lo dispone el Art. 1602 y siguientes del Código Civil.

Pero considero importante llamar la atención sobre la necesidad de establecer que siempre que el divorcio o la ruptura de la vida en pareja se de por el incumplimiento de obligaciones, el culpable del divorcio, y su cómplice en evento de que lo haya, independientemente del eventual pago de alimentos, puedan ser condenados a pagar una indemnización a favor del cónyuge inocente.

A manera de ejemplo, considero que cuando se causa la muerte al compañero o compañera, o se haya cometido contra él o ella, delito de lesiones con incapacidad permanente, el uxoricida o violento, deben ser condenados a la pérdida de su cuota en la sociedad conyugal; que cuando el divorcio se de por maltratos o lesiones personales, el responsable sea condenado a la pérdida de dos terceras partes de su derecho en la sociedad conyugal; que cuando el divorcio se de por infidelidad, el responsable sea condenado a la pérdida de una tercera parte de su derecho en la sociedad conyugal.

Si la pareja vive separada de bienes, la indemnización debe hacerse en salarios mínimos tal como se liquidan los perjuicios morales.

La responsabilidad por el rompimiento matrimonial no es nueva. El Art. 148 del C.C. dice que anulado un matrimonio el que obró de mala fe tiene la obligación de indemnizar al otro TODOS LOS PERJUICIOS que le haya ocasionado, estimados con juramento.

El Profesor Eduardo A. Zannoni,(22) enseña que en el derecho argentino se ha planteado la eventualidad de que el cónyuge inocente reclame del culpable el resarcimiento de los daños y perjuicios que derivan del divorcio. La mayoría de los doctrinantes la acepta y se parte del principio general de responsabilidad civil, contenido en el Art. 1109 del C.C. de Argentina,(23) semejante al Art. 2341 del C.C. de Colombia.

El matrimonio nulo no debe generar sociedad conyugal

Gran discusión se presenta en el tema relacionado con los efectos patrimoniales de los matrimonios declarados nulos. En principio no generan sociedad conyugal los anulados por preexistencia de vínculo, pero varios Tribunales no acatan esta norma, que es clara e inequívoca.

Para evitar sentencias contradictorias, lo más aconsejable es que la ley disponga que el matrimonio declarado nulo no genere sociedad conyugal. Claro que, una vez saneada la nulidad, las partes se ajustarán al régimen pactado al celebrar el matrimonio o al que en subsidio deba aplicarse conforme a la ley.

La segunda unión yuxtapuesta no debe tener protección legal

Por tradición, seguridad jurídica y acatamiento de la moral occidental, la familia colombiana ha sido monógama y está bien que lo siga siendo.

La ley 599 de 2000, nuevo código penal, derogó en su integridad el decreto ley 100 de 1980, que en sus Artículos 260 y 261 tipificaba como delito la bigamia y los matrimonios ilegales.

Desde el punto de vista civil la bigamia impide el nacimiento de la sociedad conyugal en el segundo o posteriores matrimonio, tal como lo dispone de manera clara y precisa el Art. 1820 del C.C. Reza el Art. que cuando el matrimonio se declara nulo por preexistencia de vínculo no nace sociedad conyugal.

Con la protección de la unión marital de hecho, que yo prefiero llamar matrimonio sin ceremonia o matrimonio consensual, se pasó del reproche penal de la bigamia a su protección civil y laboral.

Concurrencia de Matrimonio y UMH, o mejor matrimonio con ceremonia y matrimonio sin ceremonia

El concubinato, en la época de Justiniano gozó de una condición muy semejante al matrimonio puesto que a él se extendieron los requisitos del matrimonio, tales como monogamia, edad, impedimento de parentesco, etc.(24)

De tal manera que lo que estoy proponiendo, solo puede ser un ajuste a la regulación del concubinato en Roma, para darle funcionalidad en el mundo del siglo XXI y protegerlo, como se protege a la familia nacida del matrimonio solemne.

Si no es posible que coexistan varias uniones respecto de la misma persona, tampoco debe ser posible que en una misma persona coexistan UMH y matrimonio, porque se estaría protegiendo al mismo tiempo, en palabras de La Corte, un matrimonio de derecho y un matrimonio de hecho, lo que constituye bigamia.

He detectado varias diferencias fundamentales entre las que me permito señalar las siguientes:

Hijos de la UMH no gozan de presunción de paternidad.

En la UMH no hay sociedad patrimonial de pleno derecho.

En la UMH, el compañero (a) no tiene vocación hereditaria.

El menor de edad que decida vivir en UMH no necesita permiso de sus padres.

El (la) compañero(a) no puede pedir divorcio, ni separación de bienes, ni separación de cuerpos en su UMH.

La existencia de una primera UMH, no anula la celebración del matrimonio.

No es posible pedir la nulidad de una UMH por las causales aplicables al matrimonio.

La UMH no debe inscribirse en el registro civil de las personas. El matrimonio se prueba con el registro civil. La UMH con testimonios o sentencia judicial.

El compañero permanente que no aporte ayuda económica a su pareja, no incurre en el delito de inasistencia alimentaria.

Matrimonio de derecho, matrimonio de hecho y ley laboral

Pero el hecho de que la ley 54 de 1990 haya protegido la UMH, independientemente de la preexistencia de vínculo matrimonial, ha generado daños muy graves en la estabilidad de la familia y perjuicios a la primera familia matrimonial.

En el año de 1977 cuando presenté el proyecto de código de familia propuse que “Llamase matrimonio de hecho el que celebran hombre y mujer sin el lleno de las formalidades de los artículos anteriores, si entre ellos no concurre causal de anulación absoluta, pues en este caso será ineficaz de pleno derecho.”

Esta recomendación no se tuvo en cuenta en la ley 54 y por el contrario se considera que pueden concurrir el matrimonio y la UMH, ambos con protección legal y desde entonces se ha dado la sensación de que en Colombia es permitida la bigamia.

Otro caso de protección de la bigamia se da en el derecho laboral cuando se reconoce pensión a la cónyuge y a la compañera permanente simultáneamente.

Dice el Art. 13 de la, ley 797 de 2003, beneficiarios de la pensión de sobrevivientes que

En caso de convivencia simultánea en los últimos cinco años, antes del fallecimiento del causante entre un cónyuge y una compañera o compañero permanente, la beneficiaria o el beneficiario de la pensión de sobreviviente será la esposa o el esposo”.

Convivencia simultánea entre cónyuge y compañera (o) permanente es sencillamente bigamia.

Adopción de hijos de crianza

Son muchas las parejas que reciben hijos para criar, sin la previa intervención del I.C.B.F. y pasan años enriqueciendo la relación de familia, como si fueran verdaderos padres e hijos. Generalmente cuando el menor cumple siete años de edad y por tener éste que tramitar su documento de identidad o su pasaporte, se encuentra ante la encrucijada de que no puede recibir esos documentos porque no tiene registro civil de nacimiento que lo vincule a quienes considera que son su familia.

Está aceptado por sicólogos y juristas que la progenitura no nace únicamente de la biología y que el vínculo afectivo y social es muchas veces más fuerte que el dado por la naturaleza. Retirar a un menor del seno de su familia de crianza es tanto como sentenciarlo a la orfandad en vida. Es un acto de crueldad en el que incurren con frecuencia las autoridades que deben proteger a los niños y a la familia.

Hay padres de crianza que, sin temor a la sanción de la ley penal, deciden sentar un registro civil de nacimiento dando al menor un estado civil que no le corresponde, todo con el fin de superar la emergencia, en vez de legalizar la adopción como debe poder hacerse, en beneficio del menor y para facilitar la tarea del I.C.B.F.

Permanencia de la afectación familiar luego del divorcio

La vivienda familiar está protegida en Colombia mediante el gravamen de afectación y el patrimonio de familia inembargable, pero ninguna de las dos instituciones es verdadera garantía para brindar a los hijos una vivienda mientras tengan derecho a recibir alimentos, es decir, hasta los 25 años si luego de ser mayores de edad siguen estudiando.

He visto como varias parejas recurren a estas instituciones, pero no con el fin de proteger su familia, sino de evitar que la vivienda sea garantía clásica para el pago de sus obligaciones, acto reprochable de fraude jurídico.

No menos importante es analizar el caso de la vivienda familiar cuando hace parte del activo de la sociedad conyugal ilíquida y se fuerza la partición del bien y luego mediante proceso divisorio se remata o vende con el fin de repartir el dinero recibido.

En la práctica esta es una manera de quitar la vivienda a un grupo de personas que integran una familia cuya cabeza es la mujer o el hombre, para que todos ahora queden sin vivienda.

Entre familias de estratos 3 y 4 es frecuente encontrar procesos de liquidación de sociedad conyugal, bien por divorcio o por causa de muerte, cuyo único activo es la vivienda y el proceso impone la venta del inmueble para repartir lo que quede líquido a sabiendas de que con lo recibido es absolutamente imposible que los divorciados o sucesores puedan comprar cada uno sus nuevas viviendas. Lo que ha pasado es que todos han perdido su techo familiar y la liquidación de la sociedad conyugal se torna en causa de quiebra de la empresa familiar y en no pocos casos de incremento de la pobreza.

Con el fin de garantizar la permanencia del techo de la familia, es importante establecer que la vivienda familiar no se pueda vender, ni dividir mientras los hijos tengan derecho a recibir alimentos, todo sin perjuicio de que pueda venderse para mejorarla, siempre con la obligación de acreditar la adquisición de la mejor vivienda, so pena de nulidad de la primera venta.

Y para complementar la protección es necesario que en el proceso de liquidación de la sociedad conyugal, el uso de la vivienda se adjudique al padre o madre a quien corresponda la tenencia de los hijos, uso que terminará cuando se extinga la obligación de alimentos.

El controvertido tema de las parejas del mismo sexo

En varios países de los llamados civilizados se ha autorizado “el matrimonio entre parejas del mismo sexo” y los pensadores de avanzada creen que Colombia debe ponerse a tono con esa moda.

Quede claro que en Colombia ninguna persona, puede ser discriminada de manera negativa por su condición personal, su tendencia afectiva o su preferencia sexual.

Pero lo anterior está lejos de confundir la protección de una persona con preferencia sexual hacia personas de su mismo género, con la institución del matrimonio, que solo puede darse, no solo por mandato de la Constitución sino de la naturaleza, entre hombre y mujer o entre mujer y hombre, como el lector lo prefiera.

La generación de los niños sin deberes

Ningún estatuto jurídico reconoce derechos sin demandar obligaciones. Es indudable que los menores de edad tienen deberes y obligaciones que es necesario enumerar en este trabajo.

El Art. 42 de la Constitución dispone que “Los hijos habidos en el matrimonio o fuera de él, adoptados o procreados naturalmente o con asistencia científica, tienen iguales derechos y deberes.

En este momento de la vida nacional, está creciendo una generación a la que le enseñamos que solo tienen derechos y se rebela a cumplir con sus más elementales deberes.

Disolución de la sociedad conyugal por separación de hecho que dure más de dos años

En la actualidad, la sociedad conyugal se disuelve solo por sentencia judicial o por acuerdo de los cónyuges elevado a escritura pública. En cambio la sociedad patrimonial entre compañeros permanentes se disuelve de pleno derecho por la terminación de la UMH, entre otras causas por la separación de hecho.

Son frecuentes los casos en los que la pareja que constituyó una familia con matrimonio ceremonia se separa de hecho y permanece separada largos años y sin embargo su sociedad conyugal sigue vigente.

Generalmente no la disuelven ni liquidan porque consideran que por la ausencia de bienes o de un patrimonio económicamente representativo no es importante hacer la liquidación.

En el año 1981, propuse que la sociedad conyugal se disolviera por la separación de hecho de los cónyuges que dure por lo menos dos años. Esta causal debe operar de pleno derecho y la disolución se dará el último día del bienio, de tal manera que la sociedad quedará en liquidación(25).

Impugnación de la filiación y nulidad del reconocimiento

En principio los hijos habidos dentro del matrimonio tienen por padre al marido, puesto que se presume la fidelidad de la mujer.

Los hijos habidos dentro de la unión marital de hecho no gozan del beneficio de la presunción de paternidad y en el evento de que el padre no los reconozca se debe pedir la investigación judicial.

Los hijos habidos entre personas no casadas y sin vida en común, generalmente deben acudir al juez para pedir la declaración de paternidad.

Pero no son pocos los eventos en los que el hombre pasa, a sabiendas, como padre de quienes no son sus hijos biológicos.

En muchos casos hombres y mujeres se atribuyen progenituras que no son las biológicas, como cuando las abuelas toman como hijos suyos a los nietos, o se reconoce a un hijo habido con otra persona o se acepta que los hijos del marido habidos en uniones anteriores pueden ser reconocidos por la nueva esposa.

La ley ha previsto que cuando se ha imputado una paternidad o maternidad falsas o se ha reconocido un hijo que no lo es en realidad, se puede desconocer esa maternidad o paternidad, mediante la acción de impugnación.

La ley ampara la filiación y considera que los casos para impugnarla son excepcionales y que además el falso padre o madre, debe reclamar en un término de caducidad muy breve, lo que hace que muchas falsas filiaciones queden en firme.

La acción de impugnación solo se da en los casos precisos que señala el código civil. Sin embargo, la experiencia enseña, que son muchas las situaciones en las que con plena conciencia se reconoce como hijo a quien no lo es por naturaleza, de tal manera que se comete delito de alteración del estado civil, al dar al hijo una filiación que no corresponde.

También es frecuente el caso de personas que inducidas por error reconocen hijos que no son suyos, con la creencia firme de que si lo son. Para estos casos debe existir la opción de pedir la nulidad del reconocimiento o la atribución de la filiación por vicios de consentimiento y con mayor razón si el acto fue fruto de un delito.

CAPITULO QUINTO

Proceso único de familia

En la actualidad ante los jueces de familia se tramitan procesos ordinarios, procesos verbales de mayor y mínima cuantía, procesos de adopción, procesos de sucesión y procesos de jurisdicción voluntaria y en los procesos verbales de mínima cuantía no es posible acumular pretensiones.

Un caso ejemplarizante es el de alimentos. Hay un proceso para los hijos menores de edad, otro para hijos mayores de edad y otro para los cónyuges. Como no es posible la acumulación, hay casos en los que es necesario tramitar los tres procesos con manifiesta pérdida de tiempo y congestión judicial.

Generalmente el incumplimiento de una obligación se justifica con la excepción de obligación no cumplida por el demandante, como por ejemplo, el no pago de alimentos, por no permitir las visitas. En este caso tampoco es posible la acumulación de pretensiones de alimentos y visitas.

Por esta razón es necesario reglamentar el proceso único de familia para las causas relacionadas con las obligaciones respecto de los hijos, de tal manera que en un mismo proceso, mediante acumulación de pretensiones, se puedan resolver alimentos, visitas, tenencia, patria potestad, salidas del país, etc.

Decisión de oficio de las causas de menores

Es frecuente que al juez de familia se le proponga solo pretensiones relacionadas con una de las obligaciones que deben cumplirse respecto de los hijos, y de esa manera se limita su campo de decisión, quedando los interesados sin solución a los demás problemas que surgen por diferencias en el cumplimiento de las obligaciones para con sus hijos y deben iniciar otros procesos.

Para evitar estas inconsistencias y desgaste judicial y emocional de los interesados, el Juez de Familia debe tener facultad para pronunciarse de oficio y extrapetita sobre las cuestiones relacionadas con los hijos, pronunciamiento que debe hacer en los procesos de divorcio, nulidad de matrimonios y verbales sobre la obligación de alimentos, las visitas, la custodia, las salidas del País.

Prescripción en la cuota de alimentos

Los alimentos para los menores de edad no prescriben, porque se considera que el acreedor es el menor.

En la práctica, cuando uno de los padres no cumple con su obligación de alimentos, el otro paga y en estricto sentido lo que se da es una subrogación legal, de tal manera que el acreedor civil de la deuda no es el menor, sino el padre que aporta lo necesario a falta del pago del padre incumplido.

Si el padre que paga y se subroga no exige el cumplimiento de la obligación y deja pasar el tiempo, la obligación debe prescribir, como las demás deudas. De no ser así, el padre que cumple puede deliberadamente dejar que la obligación se haga tan costosa que luego el incumplido no la pueda pagar o debe entregar todo su capital para pagarla.

CAPITULO SEXTO

Clase de educación familiar y Ministerio de Familia

Ya he repetido varias veces que sin cultura jurídica, la ley no es eficaz solución de los conflictos. Por esto es necesario formar ciudadanos y progenitores responsables.

La ley de la conciencia, la que está en la mente y el corazón de los ciudadanos, la que forma barreras morales que impiden causar daño, siempre será más eficaz y útil que las normas de los códigos, que pocos conocen y practican.

En portafolio de 14 de enero de 2003, página 28, se informó que “Las parejas taiwanesas que deseen casarse deberán, por mandato legal, recibir lecciones sobre cómo manejar una familia”.

Hay quienes afirman que el ser buen padre o madre de familia no se aprende en una clase. Que eso se aprende durante la marcha. Yo creo que esta afirmación no es cierta. La progenitura y los oficios “ama de casa”, y “amo de casa” son profesiones de tanta o mayor responsabilidad como las del médico, del ingeniero, del abogado, del docente, del técnico, etc.

Desde 1984 he propuesto la creación de la clase de EDUCACIÓN FAMILIAR para suplir en parte la ausencia de una política definida sobre lo que debe ser el perfil de su núcleo familiar, mundo en el cual el niño aprende sus primeras lecciones de civismo, convivencia, gobierno, honradez, cumplimiento de sus obligaciones, respeto a los demás, etc.

En apartes de la propuesta afirmo que, “La familia es la más importante empresa del País, como que es su célula fundamental y para que perdure es necesario preparar a nuestros ciudadanos para administrarla en todas sus áreas, a saber: PSICOLOGÍA, RELACIONES HUMANAS, DERECHO DE FAMILIA, MEDICINA FAMILIAR, EDUCACIÓN PARA LA VIDA SEXUAL, ECONOMÍA DOMÉSTICA y otras que con el correr de los días serán consideradas importantes para el mejor logro de los objetivos familiares.

Esta enseñanza debe darse desde el momento mismo de la fecundación, porque no en vano se afirma que el ser humano debe prepararse para la vida desde antes del nacimiento. Pero es posible que los colombianos en general no estemos suficientemente preparados para cumplir con este propósito, como lo hemos probado con el comportamiento de las generaciones a las que les ha correspondido vivir en esta dura etapa de la historia del mundo.”

Qué bueno que el Gobierno de Colombia imitara al taiwanés y a otros tantos que luchan por la paz, la convivencia y la armonía es el seno de sus familias y creara la CLASE DE EDUCACIÓN FAMILIAR o CLASE PARA LA VIDA EN FAMILIA, en términos cercanos a los que presento en esta propuesta.

Ministerio de familia

Como nota final de página, anoto en mis documentos y memoriales que “Hoy, más que nunca, Colombia necesita Ministerio de Familia y clase de educación familiar”.

Las noticias de prensa de comienzos de 2006 sobre maltratos a niños y niñas, desencadenó una avalancha oportunista de propuestas para castigar a los castigadores de los niños, con penas tales como la prisión perpetua, la pérdida de todo beneficio, el escarnio público, la terminación de la patria potestad.

En los programas de gobierno se muestra interés por proteger a los niños y a la mujer, pero en ningún caso a la familia, como empresa integral.

En Colombia hay muchas instituciones que desarrollan programas a favor de sectores de la familia , tales como el Ministerio de Protección Social, el Ministerio de Educación, la Consejería para la familia, el I.C.B.F., las comisarías de familia, los departamentos de bienestar social, los jueces de familia, los jueces de menores, y varias ONG e instituciones privadas que desarrollan programas puntuales a favor de las personas desprotegidas mayores de 60 años, llamadas adultos mayores, abuelitos, ancianos, tercera juventud, tercera edad; también las hay a favor de jóvenes y niños abandonados o en grave peligro por adicción al alcohol o a las drogas. Como ejemplo de estas instituciones cito a PROFAMILIA.

Pero todas esas organizaciones tienen programas y políticas que hasta chocan en la práctica y generan desintegración de la familia. Para que haya una política integral de la familia es necesario que haya un ente coordinador a nivel nacional, que no puede ser otro que el Ministerio de familia.

Restaurar la familia

He delineado una apretada semblanza de la familia colombiana y su dicotomía frente a la ley y la vida. Según la ley tenemos la más estable unidad familiar y con todos sus derechos plenamente garantizados. Un dirigente o ciudadano extranjero que de manera desprevenida se entere de la ley de familia de Colombia, pensará que tenemos la familia modelo en el contexto universal. Pero si se acerca a la palpitante realidad se desconcertará al conocer la confusión de normas, la lentitud de los procesos, las decisiones contradictorias, la inseguridad jurídica, la protección de conductas manifiestamente contrarias al ideal de familia que consagran las leyes.

Tomar los correctivos necesarios para facilitar la aplicación de la ley y sembrar una conciencia de respeto y fortalecimiento de la célula fundamental de la sociedad, es la tarea que hoy quiero recordar a los colombianos y de manera especial a quienes corresponde ser los timoneles de la nave que nos debe llevar de manera pacífica a puerto seguro.

Tengo fe en que estoy sembrando la buena semilla que nos permitirá restaurar la dignidad de la familia colombiana.

_____________________________________

(1) Ver Arts. 5 y 42 de la Constitución Política de 1991.

(2) Se habla de familia en sentido estricto y en sentido amplio. Social y políticamente es frecuente hablar de la familia en el trabajo, en el grupo de estudio, en la etnia, etc.

(3) VALENCIA ZEA, Arturo. Derecho de Familia, Temis, Bogotá, 1977. En el mismo sentido otros doctrinantes, entre quienes destaco al Presidente de la Academia, doctor Marco Gerardo Monroy Cabra.

(4) La familia formada por papa, mamá e hijos se ha transformado de manera abrupta en grupos de personas integrados por uno solo de los padres y sus hijos o por nuevas uniones formadas por padres separados que traen hijos de uniones anteriores de tal manera que el signo de la familia del siglo XXI es la heterogeneidad de quienes conforman la unidad doméstica. En algunos grupos sociales es más importante la unión efímera, a término precario y el fácil rompimiento de la unidad doméstica que la permanencia del matrimonio, que requiere responsabilidad y compromiso.

(5) ENGELS, Federico. El origen de la familia, la propiedad privada y el estado. Progreso, Moscú. Señala Engels que “Con arreglo al derecho materno, es decir, mientras la descendencia sólo se contaba por línea femenina…” lo que da a entender el imperio del matriarcado.

(6) No es necesario alejarse tanto del mundo actual para encontrar este paradigma de familia. En el rito católico se ordena a los esposos: “Las casadas están sujetas a su marido. Ame cada uno a su mujer y la mujer reverencie a su marido.” Carta de San Pablo a los Efesios, 5, 22-33.

(7) D’AGUANNO, José. Génesis y evolución del derecho, Impulso, 1943.

(8) LA CRISIS DE LA INSTITUCIÓN FAMILIAR. Salvat Editores, Barcelona, 1973.

(9) Se llama mundo civilizado al que respeta la dignidad del ser humano y en el que se ha superado todos los métodos de barbarie. La guerra no es tierra fértil para la civilidad. Es posible que la barbarie de hoy sea más cruel que la de los pueblos que llamamos no civilizados. No es posible confundir avances tecnológicos con avances de civilización.

(10) Solo si la mujer tiene relaciones sexuales únicamente con su marido, se puede garantizar el ideal de la presunción PATER VERO IS EST …

(11) Ver Arts. 113 y Sgtes del Código Civil Colombiano.

(12) En las Constituciones del Estado de Cundinamarca, 1811, de la República de Tunja, 1811, del Estado de Antioquia, 1812 y la República de Cundinamarca, 1812, se lee lo siguiente: “No es buen ciudadano, el que no es buen hijo, buen padre, buen hermano, buen amigo, buen esposo.”

(13) La dignidad de la familia y la satisfacción de sus necesidades básicas no puede estar ausente en ningún proyecto social de los gobiernos y Estados.

En El Espectador del lunes 17 de junio de 2002, se informó que el presidente electo, Doctor Álvaro Uribe Vélez, recibirá un país con once millones de indigentes, con el 53% de la tierra en manos del 1,8 por ciento de los propietarios y una fuerte concentración en el mercado de capitales, según un estudio de la Contraloría General.

El documento fue realizado por el ente de control con el apoyo de cien expertos en economía y sociología, quienes se reunieron con el equipo del Señor Presidente Uribe.

El informe revela que Colombia ha retrocedido 10 años en concentración de riqueza y enfrenta un desolador panorama de aumento de la pobreza y de los índices de indigencia.

Además precisa que la exclusión social es tal que hay más de 3,5 millones de niños sin escolaridad, y el analfabetismo llega al 8% de la población mayor de 15 años.

El editorial de El Tiempo de 18 de febrero de 2.006, señala:“En cuanto a la pobreza, un solo dato entre los muchos que contiene la investigación basta para mostrar la cruda realidad: la cuarta parte de los latinoamericanos sobrevive, literalmente, con un ingreso promedio inferior a dos dólares diarios.

Pero si el balance regional es triste, el colombiano es aún peor. Aunque el crecimiento del país en el 2005 (estimado provisionalmente por el Gobierno en 4,5 por ciento) fue ligeramente superior al promedio, su nivel de pobreza (situado oficialmente en 55%) está entre los más altos del continente. El de América Central es de 29% y el del Cono Sur, de 19%. Por los niveles de inequidad de hoy, Colombia sigue estancada en 1938.”

(14) Escritor y protagonista de la Revolución Francesa. En el período revolucionario es presidente de la asamblea nacional por el Partido Jacobino.

(15) El adagio popular enseña que “Los árboles mueren de pie”, porque resisten embates y tormentas. Las uniones de hoy se doblegan ante el primer obstáculo real o imaginario en su vida. En la Escuela Normal de Zipaquirá, mi profesor de literatura JAIME CRUAÑAS, nos enseñaba como ejemplo de vida la fortaleza del Pino de Formentor, emblemático poema del poeta mallorquín Miquel Costa i Llobera (Pollença, 1854 - Palma de Mallorca, 1922).

El Pino de Formentor . Electus ut cedri
¡Árbol sublime! Enseña de vida que adivino,
la inmensidad augusta domina por doquier.
Si dura le es la tierra, celeste su destino
le encanta, y aun le sirven el trueno y torbellino
de gloria y de placer.
¡Oh! sí: que cuando libres asaltan la ribera
los vientos y las olas con hórrido fragor,
entonces ríe y canta con la borrasca fiera,
y sobre rotas nubes la augusta cabellera
sacude triunfador.

(16) Los politólogos y economistas consideran que un hijo que nace en un medio que no le puede brindar las condiciones mínimas para su desarrollo y crecimiento dignos, puede ser un nuevo factor de pobreza para la sociedad. Esto no quiere decir que los pobres no tengan derecho a tener hijos. Lo que se pretende es llamar la atención sobre el ejercicio responsable de la progenitura.

(17) La familia ha sufrido crisis a través de la historia y como el ave fénix ha resucitado muchas veces, pero puede que llegue el día en el que no logre revivir. En esta época la unión efímera, el reemplazo integral del hogar por el trabajo, la televisión antivalores, el uso perverso de la tecnología, la progenitura infantil, el consumo de alucinógenos, la defensa del consumo de licores y de la dosis personal de drogas, la ausencia de afecto por parte de los padres hacia sus hijos, el narcisismo que logra que se ignore a los demás, el afán por el dinero fácil, la mentira en todas sus formas, la propaganda de las cabezas vacías y las colas llenas, la violencia en sus múltiples matices, el rechazo a la autoestima, el hedonismo, la negación del sentimiento espiritual y el afán para todo, aún para la muerte, son los enemigos que más daño hacen a la célula familiar con el silencio cómplice, o el remedio fraudulento, por parte de las entidades privadas y públicas encargadas de la defensa de la familia.

(18) Contra legem facit, qui id facit, quod lex prohibet; in fraudem vero, qui salvis verbis legis, sententiam ejus circumvenit. (Tomado de CORPUS IURIS CIVILES, Academicum Parisiense, M DCCC LXXX1.)

(19) STONER, Catherine & IRVING, Shae. Prenupcial Agreements. Nolo, 2004.

(20) Son varios los países que tienen esta opción. México es uno de ellos. En la partida del registro civil hay una casilla para marcar si la pareja opta por el régimen de separación de bienes.

(21) La ley 979 de 2005 autoriza a los compañeros permanentes para declarar la existencia de su unión mediante escritura pública. Se que lo hacen si necesitan reclamar algún derecho como compañeros. Lo que se propone es que si no hay inscripción en el registro civil, no tenga protección legal.

(22) ZANNONI, Eduardo. Derecho de Familia. Tomo 2. Astrea. Argentina

(23) Artículo 1109, C.C. Argentina: “Todo el que ejecuta un hecho, que por su culpa o negligencia ocasiona un daño a otro, está obligado a la reparación del perjuicio. Esta obligación es regida por las mismas disposiciones relativas a los delitos del derecho civil. (Párrafo agregado por Ley 17.711). Cuando por efecto de la solidaridad derivada del hecho uno de los coautores hubiere indemnizado una parte mayor que la que le corresponde, podrá ejercer la acción de reintegro.”

(24) DIGESTO, libro XXV título VII, sobre las concubinas.

(25) FRADIQUE MÉNDEZ, Carlos. Proyectos de Código y Jurisdicción de familia. Rodriguez Quito, Ediciones, 1981.