Discursos forenses, alegatos y otros escritos Compilador: Fecha de publicación: Edición: ISBN: |
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Reseņa
En mi época de estudiante universitario no había tema que se examinara con tanto gusto y contento, como las defensas penales de nuestros grandes juristas, llenas de reflexiva doctrina, destellos emocionales y fondo admirativo, con el oleaje pleno de todo su esplendor y brillo, libros que por aquellos años todos leíamos y repasábamos, con avidez, con emoción y con respeto, por guardar método, orden y claridad.
Hoy las cosas han cambiado mucho y nuestros jóvenes abogados -apresurémonos a declararlo- casi no conocen o están familiarizados con los nombres de aquellas leyendas que subieron a la cima esplendorosa de la oratoria y la pluma, y que iluminaron el foro y los cursos difíciles de la vida de los hombres que representaron bajo el triste tejido de su drama y desgracia. Es de lamentar, de verdad, y por razones que a todos nos alcanzan, que los destinos de las generaciones actuales no vayan como Dios quiere y que existan tantos altibajos y eclipses entre quienes nos habrán de suceder, porque muchos de ellos son figuras sin alma, hombres perdidos y discretos, que nunca encontrarán el ensueño de la Abogacía, como profesión dedicada al consejo, asesoramiento y patrocinio de lo jurídico, como exclamaría Couture. Así es en verdad y es algo muy triste. Pienso que la nostalgia y sus definiciones, con toda su recóndita complejidad, nos hacen decir estas cuestiones, pero está bien decirlas, para que nos vayamos comprendiendo. Que mucho se ha perdido entre nosotros, como es lo más cierto.
Yo que soy un enamorado de las cosas del tiempo, he querido reunir en estos documentos -y habrán de ojearse dentro del ambiente ideal y romántico de su época-, varias de aquellas defensas, unas inéditas y siempre desconocidas, otras, aunque ya publicadas, poco leídas; unas más que permanecen en el más perfecto olvido, que será muy del caso releer y comentar, y algunas que han quedado en nuestro espíritu, por el beneficio recibido, con sublimado respeto y amorosa consideración. Nada más propio de nuestro oficio que evocar el regalo de aquellas páginas de exquisita belleza e imponente valor legal y literario, matizadas con fecundas semillas del bien pensar y discurrir. Con la misma fruición - y es de estilo cavilar en ello- deberán examinarse los escritos, alegatos y recursos que se avecindaron en nuestra cultura jurídica - algunos de los cuales he logrado recuperar-, plasmados con la mayor propiedad y energía, como corresponde a nuestra tradición.
En reminiscencia de estas páginas irreprochables, llamadas a perdurar, propicia se presenta la coyuntura para estampar breves apuntes o retratos de rasgos personales característicos de aquellas notables figuras del foro, ricos en ideas y sentimientos, pero también en valores y actitudes vivas y penetrantes, que no abandonaron nunca, lo cual es señal de madurez y afirmación en la conducta. Que es lo que queda de sus cenizas y de su recuerdo, y quizá sea lo mejor de todo, por merecer los honores de la antología. Me preocupé, asimismo, por traer a la memoria las páginas memorables de nuestros grandes autores que con su admirable escritura nos ofrecen románticamente la reconstrucción de su labor y de su vida, que son una misma y sola cosa. En estos momentos de crisis y situaciones dificultosas y comprometidas, bien vale la pena arrojarse a sus lecturas y aprender cuanto sea posible de sus gestos y posturas. Esto poco baste de lo mucho que se pudiera decir de estos asuntos.
Por último:
No ha sido fácil encontrar el material que aquí se entrega, por estar disperso en muchas partes, en archivos, bibliotecas particulares y públicas, hemerotecas, ficheros y hasta en lugares prácticamente inaccesibles. Valió la pena el esfuerzo cumplido. Gracias a todos, y en especial a los doctores Gaspar Caballero, Álvaro López Dorado y don Julio Octavio Chaves Granados, auxiliar Bibliotecario de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, por su apoyo y entibo, pero también al doctor Erwin Guerrero, de Temis, quien desinteresadamente nos alentó con su estímulo al dejarnos transcribir algunas de las defensas de los penalistas colombianos recogidos en el libro Oraciones Forenses Colombianas, publicado con el sello editorial de su familia en 1972.
Jorge Enrique Valencia M.
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Contenido
1827 - 1877
ALEGATO DE DEFENSA DEL DOCTOR LUIS UMAÑA JIMENO
ALEGATO DE DEFENSA DE MANUEL SALVADOR LÓPEZ
CARLOS MARTÍNEZ SILVA
1847 - 1903
DON JOSÉ MARÍA SAMPER
DEFENSA DEL PRESBÍTERO TOMÁS ESCOBAR
EL CRIMEN DEL PUENTE DE CUALLA
ANTONIO JOSÉ CADAVID
1866 - 1919
JURISPRUDENCIA PRÁCTICA
DEFENSA DE FLORENTINO SÁNCHEZ Y WENCESLAO RENGIFO
JOSÉ VICENTE CONCHA
1867 -1929
ELOGIO DE JOSÉ VICENTE CONCHA
DISCURSO EN LA INAUGURACIÓN DE LA ESTATUA DE CONCHA. 1935
ACUSACIÓN DE ROBERTO Y JESÚS MARÍA TOBÓN
JOSÉ ANTONIO MONTALVO
1892 - 1970
CONVERSACIONES JURÍDICAS DE LA ACADEMIA
EN DEFENSA DEL MINISTRO ARISTÓBULO ARCHILA
AUDIENCIA DEL MARTES 23 DE ABRIL DE 1935
AUDIENCIA DEL MIÉRCOLES 24 DE ABRIL
AUDIENCIA DEL JUEVES 25 DE ABRIL
AUDIENCIA DEL MARTES 7 DE MAYO
LA CUESTIÓN MÉDICA
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Autor
COMPILADOR:
Jorge Enrique Valencia M.
AUTORES:
Camilo Antonio Echeverri
Carlos Martínez Silva
Antonio José Cadavid
José Vicente Concha
José Antonio Montalvo